Luciana Paiva
Luciana Paiva es una artista de Brasilia, Brasil. En su trabajo aborda la visualidad y materialidad del texto, la ilegibilidad y la estructura del lenguaje, así como la abstracción geométrica.
Utiliza diversos procedimientos y materiales, especialmente papel y metal, para
reconfigurar elementos del paisaje urbano, de la arquitectura y de los códigos de la escritura. También actúa como curadora y es una de las cofundadoras y artistas gestoras del Pé Vermelho Espaço Contemporâneo en Planaltina/DF, fundado en 2017.
Posee doctorado en Artes (PPGAV/UnB, 2018) y cursó el Programa de Profundización de la Escola de Artes Visuais do Parque Lage en Río de Janeiro (2011). Participó en el programa Rumos Itaú Cultural de Artes Visuales 2011-2013, entre otros premios, como el II Salón Mestre D’Armas (2019) y el 29.º Programa
de Exposiciones del Centro Cultural São Paulo.
Sus obras forman parte de colecciones públicas como el Museo Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro, la Colecciónde Arte de la Ciudad – CCSP (SP),
el Museo de Arte de Anápolis – MAPA (GO) y la Fundación Vera Chaves Barcellos (RS).
La serie Voo parte de un diálogo con las pinturas llamadas “Ogivas” de Alfredo Volpi, tomando como punto de partida su estructura pictórica para desplegarla en el espacio.
En estas pinturas de Volpi, producidas a partir de la década de 1970, la repetición y la variación de formas triangulares construyen tensiones visuales, relaciones que en la serie Voo se desplazan del plano hacia una experiencia tridimensional.
Cada obra de la serie está compuesta por tres elementos bidimensionales en metal, con dos o tres colores, organizados de modo que instauran una configuración espacial en la que dos piezas se fijan a la pared y una tercera se suspende entre ellas, en posición transversal. O bien, las tres piezas pueden estar suspendidas alrededor de un mismo eje.
Los cortes triangulares calados que se alternan entre las distintas partes crean un sistema de correspondencias y desencuentros que se activa con el desplazamiento del espectador. La obra no se revela desde un único punto de vista, sino que se construye en el movimiento, en el ajuste continuo entre ver y reposicionarse.
Al reconfigurar en el espacio una lógica originalmente pictórica, Voo investiga el paso entre superficie y volumen, entre repetición y variación, proponiendo una experiencia en la que color, forma, luz y sombra operan como elementos dinámicos y establecen un campo perceptivo inestable, en el cual la mirada es invitada a oscilar entre encaje y discontinuidad.
Leave a Reply